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	<title>Cartas japonesas</title>
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	<description>Reflexiones desde Japón.</description>
	<dc:language>es</dc:language>	<dc:date>2006-10-15T17:34:12Z</dc:date>
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	<title>Putas</title>
	<link>http://katsura.bitacoras.com/archivos/2006/10/15/putas</link>
	<dc:date>2006-10-15T17:33:13Z</dc:date>
	<dc:creator>Bruno Taut</dc:creator>
	<dc:subject>Politica</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[Las facturas de la ocupación gringa.<br /><br />Japón paga el 85% de la factura energética de las bases militares gringas en su territorio. (Fuente: American Forces Network - Eagle 810, emisora de radio del ejército estadounidense en Japón; <a href="http://www.yokota.af.mil/afn/810_news.htm" target="_blank">http://www.yokota.af.mil/afn/810_news.htm</a> ).<br />
<br />
Encima de puta, paga la cama.<br />
<br />
Bruno Taut<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://katsura.bitacoras.com/archivos/2006/03/16/dos-anuncios">
	<title>Dos anuncios</title>
	<link>http://katsura.bitacoras.com/archivos/2006/03/16/dos-anuncios</link>
	<dc:date>2006-03-16T20:49:00Z</dc:date>
	<dc:creator>Bruno Taut</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[            Dos anuncios:<br />
<br />
            1.- Me voy de vacaciones durante unos diez días. A un país maravilloso llamado Laos. A comer laap y durian y somtam y a pasar un poco de calor. Regresaré a finales de marzo.<br />
<br />
             2. Mientras tanto, en Japón, Micko y Kirai organizan un encuentro de escritores de bitácoras en castellano con residencia en Japón. Las fechas están sin decidir, aunque se piensa en el mes de abril.<br />
<br />
            Para más información, escribid a <a href="http://kirai.bitacoras.com/blogs-beers-en-tokyo-primera-edicion/#comments" target="_blank">Kirai</a> (http://kirai.bitacoras.com/blogs-beers-en-tokyo-primera-edicion/#comments ) o a <a href="http://micko.blogspot.com" target="_blank">Micko</a> (http://micko.blogspot.com/,  entrada del 14 de marzo de 2006).<br />
<br />
             Bruno Taut<br />
<br />
 <br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://katsura.bitacoras.com/archivos/2006/03/16/alquilar-un-piso-en-japon">
	<title>Alquilar un piso en Japón</title>
	<link>http://katsura.bitacoras.com/archivos/2006/03/16/alquilar-un-piso-en-japon</link>
	<dc:date>2006-03-16T16:17:46Z</dc:date>
	<dc:creator>Bruno Taut</dc:creator>
	<dc:subject>Vida cotidiana en Japón</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[Reikin y shikikin<br /><br />	Debo empezar esta entrada con un agradecimiento y una disculpa.<br />
<br />
	El agradecimiento es para <a href="http://micko.blogspot.com/" target="_blank">Micko</a> (http://micko.blogspot.com/) por su amable comentario sobre esta bitácora recién nacida. Espero que aquello de que está escrita con buena letra sea cierto.<br />
<br />
	La disculpa es, claro está, por mi silencio de los últimos días. En verdad dice muy poco bueno de mí; y los tres lectores que tenía antes se habrán ido a otros lugares más fértiles. Espero recuperarlos en algún tiempo si hago los méritos necesarios.<br />
<br />
	Ahora los anuncios:<br />
	Esta bitácora se publica a partir de hoy en dos direcciones: http://katsura.bitacoras.com/ y <a href="http://katsurarikyu.blogspot.com/" target="_blank">http://katsurarikyu.blogspot.com/</a> . La razón es lo poco amigable que resulta el entorno de la primera, donde todo esto empezó. Supongo que con el tiempo me decidiré por una de las dos y, qué decir tiene, lo anunciaré oportunamente.<br />
<br />
<br />
	Hoy quería hablar del proceso de alquilar una vivienda en Japón. Para muchos de los que emigramos a este país, la vivienda se convierte en la primera pesadilla con la que hay que lidiar. Y si el hecho de buscar un piso es siempre un proceso duro, las características del mercado inmobiliario en Japón lo hacen especialmente doloroso.<br />
<br />
	Para empezar hay un problema claramente xenófobo: muchos propietarios simplemente se niegan a alquilar la vivienda a un extranjero. Pero no es ese el único impedimento: en la inmensa mayoría de los casos, el arrendatario exige un garante que responda de los posibles impagos del arrendador. Es decir, que no les basta a los propietarios la existencia de un contrato de trabajo, o presentar una cuenta corriente saneada. No, necesitan que alguien responda económica y hasta legalmente de los errores que el inquilino pueda cometer. Por supuesto, nadie se preocupa de este pequeño problema.<br />
<br />
	Pero luego continúan los inconvenientes. Por razones que tienen su origen en la escasez de viviendas en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, los propietarios en este país tienen la capacidad de exigir unas cantidades de dinero exorbitantes para poder entrar en el piso alquilado. Dos son los conceptos que cargan: el primero es el “reikin” o pago de gracias. Se trata de una cantidad de entre uno y tres meses del alquiler mensual, que se paga al propietario para “agradecer que nos deje hacer negocios con él”. Por supuesto, este dinero no se reembolsa nunca.<br />
<br />
	El segundo pago es el del “shikikin” o depósito: nada nuevo en principio. Pero la cantidad de dinero que piden por este concepto va de entre dos a cuatro meses (en Kanto, la región de Tokyo; en Kansai, alrededor de Osaka, puede ser mucho más). Y al final del contrato, no es de esperar que lo devuelvan íntegro. Ni mucho menos. Empieza en esa situación una negociación sobre el grado de suciedad y de deterioro de la vivienda ocupada. Y por supuesto, es el inquilino el culpable de todo.<br />
	Uno de los argumentos que usan es que hay que cambiar el tatami. Pero para eso, dicen está el “reikin” que le cobrarán al nuevo inquilino… En fin, que cobran los mismo a dos personas diferentes.<br />
<br />
	Más aún: es casi imposible encontrar un propietario que alquile su propiedad directamente. Siempre te mandan a la agencia a través de la cual se hace todo el papeleo. Por tanto hay que pagar un mes más de alquiler en concepto de comisión de la agencia inmobiliaria. Como en muchos otros sitios, es cierto; la diferencia es que aquí no tienes la opción de ir por libre.<br />
<br />
	Y aún hay más: al renovar el contrato --normalmente duran dos años-- te pueden exigir el pago de una comisión adicional: unos dos meses de alquiler.<br />
<br />
	El resumen de todo esto es que el mercado de alquiler en Japón está en manos de los propietarios a pesar de que la demanda de pisos de alquiler es cada vez menor. Pero la inercia es grande y pocos o nadie se enfrentan a la situación y al propietario. La opción es clara: comprar la vivienda, lo que especialmente conveniente en un país cuyos tipos de interés son extraordinariamente bajos.<br />
<br />
	Sí que existe otra opción: viviendas de titularidad pública que se alquilan por precios inferiores al del mercado. Las ventajas son claras: precios algo más bajos, no existe “reikin” y no hay pagos al agente inmobiliario. Sí hay que pagar un depósito de tres meses que nunca se devolverá íntegramente. A cambio, el mantenimiento de los pisos puede dejar algo que desear y la oferta no es muy grande, aunque hay lugares en los que no hay problemas para encontrar este tipo de pisos.<br />
<br />
	En cualquier caso, el panorama no es agradable para el inquilino que necesita un piso.<br />
<br />
	Otro día hablaremos de los coches, los aparcamientos y cómo funcionan esas cosas.<br />
<br />
Bruno Taut<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://katsura.bitacoras.com/archivos/2006/02/28/mitome-y-jitsuin">
	<title>"Mitome" y "Jitsuin"</title>
	<link>http://katsura.bitacoras.com/archivos/2006/02/28/mitome-y-jitsuin</link>
	<dc:date>2006-02-28T00:00:00Z</dc:date>
	<dc:creator>Bruno Taut</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[No conozco todas las bitácoras que se publican sobre Japón. Sí conozco algunas y son contadas las que dedican siquiera unas líneas a contar lo que no les gusta o a hacer comentarios negativos sobre este país. Parece que todo el mundo que aparece por estas islas cae perdidamente enamorado y no hace más que alabar todo lo que aquí viven.<br />
<br />
	No es ese mi caso. Mis impresiones de Japón son mucho menos positivas y así lo mostraré en estas páginas.<br />
<br />
	Hoy empezaré con un asunto tratado en una bitácora que a veces es una excepción a esa regla de la laudatio a este imperio: <a href="http://micko.blogspot.com/" target="_blank">Micko. Predicando en el desierto</a> hablaba el día 24 de febrero de sus dificultades para abrir una cuenta bancaria cuando se carece de “hanko”. Quiero dar aquí algunas explicaciones sobre estos objetos.<br />
<br />
	Lo primero es cabe decir es que, como bien cuenta Micko, la firma autógrafa es muchas veces un detalle sin importancia en Japón. Lo que de verdad importa aquí es el sello personal, el “hanko”. Pero hay dos tipos de “hanko”: el más formal es el “jitsuin”. Éste se hace a mano y por encargo y es, en principio, único. Puede, además, ser registrado ante el ayuntamiento --un trámite burocrático más al que los japoneses deben someterse-- con objeto de dejar una constancia pública de su pertenencia a uno. Con el “jitsuin”debidamente registrado se ha de firmar el contrato de alquiler en Japón (un proceso que merece muchos comentarios).<br />
<br />
	El segundo sello personal es el “mitome”. Un “mitome” con un nombre japonés se puede encontrar en muchas tiendas por poco dinero (unos 1000 yen). Se usa para acreditar que se ha recibido un paquete, o para abrir una cuenta bancaria.<br />
<br />
	Y por último está la firma personal. En algunos casos, el burócrata de turno acepta que uno firme en el lugar correspondiente al “mitome”. Pero los japoneses son poco dados a la improvisación y a tomar decisiones si antes no se han reunido numerosos comités para decidir si aceptan esa sugerencia externa.<br />
<br />
	Ése es, creo yo, el orden de preeminencia de esta forma de acreditar uno su identidad y presencia.<br />
<br />
	A un occidental formado en la veracidad de la firma personal el uso del “hanko” no deja de resultarle sospechosa. Tener que fiarse de un objeto pequeño que se compra en una tienda sin necesidad de acreditar en ella la identidad propia es, cuando menos, inquietante.<br />
<br />
	Cuando yo llegué a Japón, en el instituto de investigación donde empecé a trabajar me tenían preparados dos --sí, dos-- sellos. Uno para mi uso personal, y el otro, que se quedaron ellos, para las tareas administrativas. Yo, recuerdo, pregunté si acaso el sello no era un objeto personal que no se debe dejar en manos de extraños. Sí --respondieron--, pero de este modo todo es mucho más sencillo. Y cuando me fui se quedaron con él.<br />
<br />
	Mi reacción, creo yo, fue muy japonesa: en lugar de enfrentarme con ellos fui a hacerme mi propio “jitsuin” y a registrarlo en el ayuntamiento. Por supuesto, mis documentos importantes están sellados con éste. Y el sello que ellos me hicieron se ha convertido en mi “mitome”.<br />
<br />
	No obstante lo dicho, creo que a los extranjeros se nos permiten muchas licencias en el uso del “hanko”. Para muchos japoneses los extranjeros somos únicamente visitantes y, por ello, no tenemos “hanko”. Así que aceptan fácilmente que firmemos en lugar de estampar el “mitome”. Eso cambia cuando el documento implica la residencia del extranjero en este país, aunque sé que hay bancos --o tal vez debería decir sucursales de bancos-- que sí aceptan la forma autógrafa de firma de los extranjeros que quieren abrir una cuenta. Tal vez tan sólo haya que ir a una zona donde la población extranjera sea numerosa, lo que no siempre es cómodo para el usuario.<br />
<br />
	Lo que sí es casi imprescindible para abrir una cuenta es presentar la tarjeta de estar registrado como extranjero residente (“Alien Registration Card”), que merece un extenso artículo.<br />
<br />
	Algunos japoneses también se sienten incómodos con el uso del “hanko”. Y si bien la protesta directa no es una actitud japonesa, sí muestran su disgusto y presionan de una forma sutil, con silencios y caras de estupefacción. Así, conozco el caso de una japonesa que quería sacar dinero de su cuenta y no tenía consigo el “mitome”. Ante la insistencia del empleado de turno de que debía imprimir su firma, ella sugirió imprimir su huella dactilar. Y lo aceptaron.<br />
<br />
<img src="http://katsura.bitacoras.com/pict0960_cr3.jpg" title="Mitome y jitsuin"/><br />
	<i>En la figura se pueden ver, a la izquierda, un “mitome”; un “jitsuin”, a la derecha, y la tarjeta de haber registrado el “jitsuin” ante el ayuntamiento (de Kashiwa, Chiba en este caso). Por cierto, esta tarjeta lleva el sello --en rojo-- del jefe de servicio correspondiente del ayuntamiento.</i><br />
<br />
	Mañana, más.<br />
<br />
	Bruno Taut (Katsura.Rikyu@gmail.com)<br />
<br />
]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://katsura.bitacoras.com/archivos/2006/02/27/inauguraciones-y-comienzos">
	<title>Inauguraciones y comienzos</title>
	<link>http://katsura.bitacoras.com/archivos/2006/02/27/inauguraciones-y-comienzos</link>
	<dc:date>2006-02-27T00:00:00Z</dc:date>
	<dc:creator>Bruno Taut</dc:creator>
	<dc:subject>General</dc:subject>
	<content:encoded><![CDATA[A modo de presentación:<br />
<br />
	Una bitácora más sobre Japón. Y van… ¿Qué tiene este país que nos hace escribir sobre él?<br />
<br />
	Una de las razones, sin lugar a dudas, es la facilidad que las bitácoras nos proporcionan para propagar nuestro caldo de cerebro más o menos bien cocido. Y también es cierto que la lejanía y exotismo de este país lo hace si no atractivo, sí objeto de curiosidad.<br />
<br />
	Yo, por mi parte, empezaré con alguna explicación.<br />
<br />
	El nombre la bitácora es Cartas japonesas, que mucho debe a Ángel Ganivet en sus tiempos de diplomático en Helsinki. Se vio este hombre en una situación parecida a la mía: alejado de su ciudad y con ganas de contar lo que veía. No aspiro yo a escribir tan bien como él, pero sí quiero dar mi visión de las cosas.<br />
<br />
	El nombre del dominio --Katsura-- corresponde a un palacete, villa lo llaman algunos, construido a mediados del s. XVI a orillas del río del mismo nombre en la ciudad de Kyoto. Es un prodigio de esa belleza y elegancia que tan sólo se encuentra en Japón. Y yo me confieso enamorado de ese pequeño oasis de belleza.<br />
<br />
	Y, por último, mi pseudónimo literario --<a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Bruno_Taut" target="_blank">Bruno Taut</a>-- corresponde a un arquitecto alemán que visitó la villa Katsura al día siguiente de su llegada a Japón después de un largo viaje desde Alemania.<br />
<br />
	Espero que nos veamos por aquí.<br />
<br />
	Bruno Taut  (Katsura.Rikyu@gmail.com)]]></content:encoded>
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